Los pasajeros varados en el AILA protestan y piden respuestas

Suman 435 los pasajeros que viajarían a Madrid, España, varados en el AILA.
Los viajeros, correspondientes al vuelo 2W 3410 que cubriría la ruta Santo Domingo- Madrid (SDQ-MAD) la noche del jueves, denunciaron que permanecieron durante largas horas sin información clara ni asistencia adecuada, lo que provocó indignación colectiva y derivó en una especie de amotinamiento en la parte frontal de la terminal aeroportuaria.
Sabado 28 de marzo del 2026
Momentos de tensión, incertidumbre y desesperación se vivieron este viernes en el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez (AILA), donde más de 435 pasajeros que viajarían a Madrid, España, protagonizaron una protesta tras quedar varados debido a un desperfecto mecánico en la aeronave de la aerolínea World2Fly.
Los viajeros, correspondientes al vuelo 2W 3410 que cubriría la ruta Santo Domingo- Madrid (SDQ-MAD) la noche del jueves, denunciaron que permanecieron durante largas horas sin información clara ni asistencia adecuada, lo que provocó indignación colectiva y derivó en una especie de amotinamiento en la parte frontal de la terminal aeroportuaria.
Muchos de los afectados aseguraron que llegaron al aeropuerto desde tempranas horas de la tarde del jueves y no fue sino hasta el mediodía del viernes cuando comenzaron a recibir respuestas parciales sobre la situación.
En medio de la espera, describieron el ambiente como “angustiante y desesperante”, señalando que, en un principio, empleados de la aerolínea los dejaron “a su suerte”, sin orientación precisa sobre el estatus del vuelo ni sobre posibles soluciones.
De acuerdo con las informaciones ofrecidas, la suspensión del vuelo obedeció a un inconveniente mecánico detectado en la aeronave, lo que obligó a posponer la operación por razones estrictamente de seguridad.
No obstante, la falta de comunicación oportuna generó mayor inquietud entre los pasajeros, quienes exigían explicaciones y alternativas inmediatas para continuar su viaje.
La situación escaló cuando decenas de viajeros se concentraron en el área frontal del aeropuerto, elevando su voz de protesta y reclamando atención.
Ante el riesgo de que se produjeran desórdenes mayores, las autoridades aeroportuarias reforzaron los controles de seguridad en la zona, con el objetivo de mantener el orden y evitar incidentes.
En medio del conflicto, parte de los pasajeros comenzó a ser trasladada en minibuses hacia distintos hoteles de la capital, donde permanecerán alojados temporalmente hasta que se resuelva la situación, ya sea mediante la reparación de la aeronave o la asignación de otro avión que permita completar el trayecto hacia Madrid.
junta de aviación civil
Ante la magnitud del incidente, el presidente de la Junta de Aviación Civil (JAC), Héctor Porcella Dumas, aseguró que todos los pasajeros afectados recibirán la asistencia correspondiente, desmintiendo versiones de abandono por parte de la aerolínea.
El funcionario explicó que, tras sostener conversaciones con World2Fly, la empresa se comprometió a cubrir alimentación, hospedaje y demás facilidades necesarias mientras se normaliza la operación.
“Se les estará dando su almuerzo y su alojamiento, como corresponde”, afirmó, al tiempo de destacar que inspectores de facilitación de la JAC fueron activados de inmediato para supervisar la atención a los pasajeros en coordinación con el comité aeroportuario.
Asimismo, indicó que la aeronave continúa en proceso de mantenimiento técnico, aunque no se descartan otras alternativas para agilizar la salida de los viajeros, como el envío de otra aeronave o la reubicación de los pasajeros en vuelos de otras aerolíneas.
El titular del organismo reiteró que la institución mantiene un monitoreo constante del caso, con el objetivo de garantizar que se respeten los derechos de los pasajeros y que reciban un trato digno en medio de la situación.
Mientras tanto, en el AILA persiste la expectativa entre los afectados, quienes aguardan una solución definitiva que les permita retomar su viaje hacia la capital española, tras una jornada marcada por el caos, la incertidumbre y la frustración.
(LD)