El País

CARTA PÚBLICA AL PROFESOR JUAN BOSCH, A SU MEMORIA

ASUNTO: A 117 años de su natalicio, este 30 de junio de 2026

Al pueblo dominicano:

El 30 de junio de 1909 nació en La Vega un hombre que no se midió con las fronteras de su país, porque entendió que América Latina era una sola patria. Ese hombre fue el Profesor Juan Bosch. Y 117 años después, su pensamiento sigue siendo el faro más claro que tiene la República Dominicana cuando se pierde el rumbo.

Bosch fue un internacionalista en el sentido más profundo de la palabra. No podía ver el sufrimiento de otro pueblo y mirar para otro lado. Para él, el problema de América Latina era problema dominicano. Por eso su lucha trascendió banderas y gobiernos. Por eso hoy no es solo figura de un partido, es patrimonio moral de una nación.

Fue el Duarte de su época. Continuó la obra de Duarte, Sánchez y Mella, no en el siglo XIX, sino en el siglo XX, cuando había que defender la democracia, la soberanía y la dignidad frente a dictaduras y despotismos. Por eso digo sin miedo: Bosch es el presidente moral del pueblo dominicano. Porque gobernó con el ejemplo, con la palabra y con la decencia, aunque no siempre desde el Palacio.

El Profesor Juan Bosch tuvo el privilegio histórico de fundar los dos partidos políticos de masas más grandes de la República Dominicana: el PRD en 1939 y el PLD en 1973, respectivamente. Ningún otro dominicano en el siglo XX marcó tanto el sistema de partidos como él. De su pensamiento nacieron dos proyectos que movieron millones, porque supo leer el alma del pueblo y organizarla.

Lo que más define a Bosch fue su humildad. Le daba el mismo saludo, el mismo respeto, la misma atención a Fidel Castro o al gran pintor Oswaldo Guayasamín, o al premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez que al hombre que le limpiaba los zapatos o que le vendía la fruta en la calle. Era un hombre profundo, honesto, ético y patriota. No hizo de la política un negocio. La hizo una causa.

Bosch no fue solo político y estadista. Fue un escritor de raza. Sus obras literarias, sus ensayos políticos y sus cuentos tenían un alto contenido humanista y social. Escribió sobre la vida de la gente, de los campesinos, de los humildes, de los olvidados. Porque para él la literatura no era adorno. Era una herramienta para entender al pueblo y explicarle al país quién era y hacia dónde debía ir.

Tuve el privilegio de convivir con él. Trabajé en su casa, en su biblioteca. Vi de cerca su disciplina, su silencio ante la ofensa y su fuego ante la injusticia. El día de mi boda, él fue uno de los primeros en llegar. Ese gesto dice más que mil discursos. Cuando el héroe convive contigo, te da una razón doble para valorar lo que significa su ejemplo.

Bosch mantuvo hasta el día de su muerte una coherencia heroica, patriótica e internacionalista en la defensa de la soberanía nacional. Fue el mejor aliado de los más vulnerables, de los más desposeídos. Caminó como la sombra, con el cuerpo y con el alma, junto al pueblo. Se preocupó por educar, por alfabetizar políticamente, por darle conciencia al dominicano. Porque entendió que solo un pueblo consciente puede construir su propio destino y asegurar su mejor futuro.

Por eso afirmo que Bosch es de los hombres que nacen para no morir nunca. Las dictaduras pasan, los gobiernos cambian, los oportunistas se olvidan. Pero el pensamiento de Bosch se queda, porque nació de la verdad. Que este 117 aniversario no sea solo una fecha en el calendario. Que sea combustible para practicar su ejemplo: honestidad, estudio, humildad y amor por el pueblo.

Si la República Dominicana quiere salir de la mediocridad institucional que hoy denunciamos, tiene que volver a Bosch. Volver a exigir altura en el liderazgo. Volver a entender que gobernar es servir, no servirse. Volver a honrar a quien entendió que la patria se construye con conciencia, no con ruido.

Gracias, Profesor. Su luz sigue encendida.

Por la memoria, por el ejemplo y por el futuro de la República Dominicana. Porque como dijo el propio profesor Bosch que: «Nadie muere mientras alguien lo recuerde». Y mientras nosotros practiquemos su ejemplo, Bosch seguirá vivo entre nosotros.

Sin otro particular,

*Atentamente.

𝓶𝓐𝓷𝓤𝓮𝓛 𝓫𝓡𝓲𝓣𝓸
𝑷𝒆𝒓𝒊𝒐𝒅𝒊𝒔𝒕𝒂 / 𝑨𝒃𝒐𝒈𝒂𝒅𝒐
𝑻𝒊𝒕𝒖𝒍𝒂𝒓 𝒅𝒆 𝒍𝒂 𝑺𝒆𝒄𝒓𝒆𝒕𝒂𝒓í𝒂 𝒅𝒆 𝑨𝒆𝒓𝒐𝒏á𝒖𝒕𝒊𝒄𝒂 𝑪𝒊𝒗𝒊𝒍 -SAC- de la FP ‎

Gustavo Morillo Montero

Programa y Portal Digital Con mi Pueblo, Políticas y algo más.

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